El pimentoso jugador de los Criollos de Caguas se expresó emocionado en su exitoso debut con los Cardenales de San Luis el sábado
Por Rubén A. Rodríguez
Todo ocurrió tan rápido, pero paradójicamente tan lento a la vez para el pelotero puertorriqueño Bryan Torres.
Luego de esperar pacientemente durante once temporadas por una oportunidad de jugar en las Grandes Ligas, en menos de tres horas de su ascenso a las Mayores, el pimentoso jugador de los Criollos de Caguas estaba disfrutando de uno de los mejores momentos de su carrera como pelotero profesional.
Torres, de 28 años, debutó en las Grandes Ligas el sábado bateando de 4-2 incluyendo un jonrón de dos carreras en la victoria de los Cardenales de San Luis ante los Rojos de Cincinnati 8-1 en el primero de un doble choque celebrado en Great America Ball Park.
La extraordinaria actuación de Torres fue en presencia de su familia que viajó a Cincinnati para ser testigo de este histórico momento para el cagüeño.
“Ha sido un largo y duro camino, diría que no ha sido el camino usual. Pero todo ocurre por una razón. Mi familia está bien contenta. Estamos viviendo un sueño”, dijo un emocionado Torres al portal Ball Inclusive.
“No les voy a mentir, en algún momento pensé en el retiro. Pero fue en ese momento que decidí que yo me tenía que dar otra oportunidad y que si lo iba a hacer tenía que dar el 100%”.
Torres, quien fue reclamado en el 2015 por la organización de los Cerveceros de Milwaukee, experimentó una carrera llena de tropiezos desde entonces hasta que una actuación sólida en la filial Triple A de los Cardenales este año llevó a la gerencia de San Luis a darle la esperada llamada.
“Once años para estar aquí (Grandes Ligas). No soy un jonronero, pero hoy en mi debut sucedió. Yo he venido aprendiendo a lidiar con la presión. Cuando tu corazón va muy rápido, uno tiene que bajar un poco algunas cosas”, señaló el boricua en la cuenta X de los Cardenales.
“Soñando despierto. No hay muchas palabras para describir este momento. Pero si hay algo que sí puedo decir es que nada de esto puede ser posible sin Dios. Soy un fiel creyente. No soy un chico jonronero. Esto es un momento para toda la vida. Esto es algo que nunca voy a poder olvidar”.
Torres abrió el primer partido del sábado ocupando el predio de la izquierda y bateando en el séptimo turno en la alineación. En su primera oportunidad recibió boleto gratis. En el cuarto capítulo bateó su primer imparables en las Mayores ante el derecho Chris Paddack.
En la séptima bateó un elevado profundo al derecho y en la novena pegó jonrón sobre un envio de José Franco.
En el segundo choque, se fue de 4-1.